El léxico representa la columna vertebral de nuestro idioma, ya que en él se asienta la competencia comunicativa de los hablantes. Para dominarlo, un hablante ha de poseer un control cabal de la competencia gramatical, sociolingüística, discursiva y estratégica. El léxico puede analizarse desde el punto de vista de la terminología, de las lenguas de especialidad, de la lexicografía, de la lexicología, de la semántica, etc. Como veremos, parte de nuestras contribuciones se encuadra en algunos de los ámbitos que acabamos de mencionar.