La función de control sobre la constitucionalidad de los partidos políticos ha tenido amplia difusión en Europa centro-oriental de la mano de la expansión de la justicia constitucional. Las condiciones históricas y jurídico-institucionales para la recepción de los modelos alemán y portugués estaban presentes a finales de los años ochenta en los países de Europa centro-oriental. No deja entonces de extrañar que, aunque con motivaciones opuestas a las que habían inspirado las democracias nacidas con la caída de dictaduras “de derecha”, tales ordenamientos habían optado en su mayoría por esta institución.