El presente trabajo relata algunos ejemplos de experiencia práctica de traducción dramática realizada para proyectos finalizados a la puesta en escena. Se tratan las traducciones de tres obras de Eduardo Pavlovsky, El Señor Laforgue y Telarañas, tra- ducidas al italiano, y Potestad, traducida al esloveno. Asimismo, se reflexiona sobre algunas cuestiones de carácter traductológico que plantea el idioma judeoespañol.