El objetivo de este estudio es demostrar cómo el trabajar con dos lenguas afines,
como son el italiano y el español, puede resultar una trampa para los alumnos que
deben enfrentarse a las pruebas finales del primer ciclo universitario. Por este
motivo hemos utilizado un corpus compuesto solamente por las traducciones
inversas (italiano-español), que son las que crean más dificultades a la hora de
traducir, si bien los alumnos se tienen que enfrentar asimismo a la traducción
directa (español-italiano).
Puesto que los escritos empleados en dichas pruebas son de carácter técnicocientífico
ilustraremos brevemente las características generales de este tipo de
texto, es decir, objetividad, universalidad, especialización, precisión y
verificabilidad y los rasgos lingüísticos más destacados de estas características. En
cuanto a la terminología científica, esta la constituyen los denominados
tecnicismos, muchos de los cuales son extranjerismos, cuyo valor es monosémico y
fijo, independientemente del contexto/contextos en el/los que se hallen. Además,
en estos textos predomina la función referencial del lenguaje por lo que se limitan
a transmitir informaciones sin hacer ningún tipo de valoración o intentar influir en
los lectores.
Centrándonos en el error realizaremos un excurso sobre este, que si bien ha
sido estudiado desde diferentes perspectivas y aplicaciones, según Hurtado Albir
(2004: 289) «no cuenta hasta la fecha con una base sólida de estudios empíricos
que sustenten una tipología de errores, su mayor o menor incidencia en una tarea
traductora, su nivelación en la enseñanza, etc.».
Por lo que se refiere a las traducciones, observaremos en los textos técnicocientífico
no siempre es automático el verter ciertos términos de una lengua a otra
–a pesar de que normalmente ofrezcan esta posibilidad en mayor medida que la
lengua literaria– lo que puede llevar a cometer errores importantes; dentro de
estos, los más abundantes son los de tipo léxico, aunque también son
representativos los morfosintácticos o los de carácter socio-cultural porqu,e no
obstante la afinidad de las lenguas, no siempre coinciden en su interpretación y
ello sucede al traducir la fraseología, pues en muchas ocasiones lo hacen
literalmente. Para terminar, otro elemento que analizaremos son los falsos amigos
gramaticales, que no coinciden con las interferencias, aunque a veces la frontera
entre ambos es muy sutil.
Aunque el alcance de este artículo no produce un efecto inmediato en los
alumnos involucrados (muchos de ellos acaban aquí sus estudios y, la mayoría, no
revisa las pruebas una vez corregidas), para nosotros supone una fuente de
información muy valiosa que deberíamos, tener en cuenta en el futuro y así no
corregir los errores individualmente, de hecho lo ideal sería crear un método de
análisis como el que realiza Daniel Gile (1992: 61): «nous procédons de manière
analytique et systématique en classant les fautes par catégories selon leur origine
organique et fonctionnelle, en essayant d’agir sur la racine du mal plutôt que sur
les symptômes».
No obstante, hemos verificado que en la traducción directa (no presente en este
estudio) los resultados han sido más que satisfactorios y en la inversa, los errores,
no eran muy graves.